martes, 13 de noviembre de 2007

Cómo hacer bien el amor a una mujer

La experiencia sexual de la mujer es muy distinta de la del hombre. Comprendiendo lo que le gusta y lo que le disgusta es muy fácil ser un buen amante. Pero... ¿Qué es lo que produce placer a una mujer?. Posiblemente la primera y más grande queja de todas las mujeres es que sus parejas no les dedican el tiempo suficiente.

¡Quiérela mucho!
En el aspecto sexual las mujeres son mucho más complicadas y sus deseos son mucho más extensos y variables que los de los hombres. Son capaces de responder a la caricias en grandes áreas de su piel y si la estimulación es adecuada pueden obtener orgasmos de formas muy variadas. Entendiendo esto es fácil deducir que cada hombre ha de explorar y comprender el cuerpo de su compañera ya que, desafortunadamente para ellos, cada mujer es un mundo.
Como la respuesta sexual masculina es muy simple muchos hombres tienden a pensar que las mujeres son iguales a ellos, es decir, que se excitan fácilmente con la vista, se estimulan fácilmente en el pene y desean el orgasmo cuanto antes. Y esto es bueno, y la mayoría de las mujeres cuando se masturban lo hacen igual... pero... las mujeres, en general, le piden a una sesión de sexo compartido mucho más que eso.

Hacer que una mujer disfrute no solo es una cuestión de técnica. El hombre si quiere hacerlo bien, ha de ser lo suficientemente sensible para darse cuenta de lo que ella le está pidiendo en cada momento. Y sobre todo olvidarse de lo que se debe y no se debe hacer y dedicarse a disfrutar también.

Una de las cosas más desagradables es sentir que tu pareja se está esforzando mucho para que lo pases bien, todas las mujeres lo perciben y en muchos casos esto es suficiente para perder la excitación. Hacer bien el amor a una mujer empieza precisamente haciendo el amor, es decir, mostrando el amor que se supone que forma parte de toda relación sexual.

Las mujeres quieren sentirse deseadas y amadas antes de “entrar en harina”, entendiendo por amor no tanto compromiso como identificación y respeto por eso para una mujer es muy importante la apariencia personal y los detalles delicados, los gestos amorosos y las expresiones tiernas. No olvidemos que sexo y ternura tienen la misma forma de expresarse y que es muy fácil pasar de una a otro, para las mujeres la clave consiste en no tocar los genitales ni cualquier otra zona considerada erógena al principio.

El juego de las adivinanzas
Para hacer esto bien lo mejor es hablar y saber escuchar, muchas mujeres tienen dificultades para expresar sus necesidades sexuales y prefieren jugar al juego de las adivinanzas, pero un amante hábil es perfectamente capaz de captar esos sutiles detalles con los que todas las mujeres expresan sus deseos o preferencias sexuales.

Uno de ellos es tomar conciencia de lo que ella te hace aunque no te guste seguro que a ella si y por eso lo hace. Otro es estar atento cuando habla en general de temas sexuales es una forma críptica de expresar sus fantasías.

Pero si tu pareja a pesar de todo la mujer en tu vida es de las que cree en la telepatía lo mejor es que se lo preguntes directamente, aprovecha cualquier momento fuera de los dedicados al sexo, cuando los dos estéis relajados y tranquilos y observa tanto su lenguaje verbal como el no verbal, a veces, dicen más unos ojillos picarones que todo un discurso.

Algunas sugerencias
Aunque la información que viene a continuación es fruto de la experiencia clínica, en absoluto quiere decir que haya que seguir estos pasos a rajatabla, solo son sugerencias que cada una debe adecuar a su propia experiencia.


Entretente lo mas posible en los preliminares. La mayoría de las mujeres disfrutan enormemente con besos, abrazos y caricias tiernas. Es como si necesitaran volverse a enamorar, y estar seguras de ser deseadas por ellas mismas antes de empezar a disfrutar realmente de su propia sexualidad de una forma más egoísta.
Desnúdala muy despacio, acariciándola por encima de la ropa. Hay muchas mujeres que se excitan más vestidas que desnudas del todo. Si os apetece tomar un baño o una ducha pídele que te deje hacer y trátala con mucho cariño como una madre lo haría con su bebé, a muchas mujeres este tipo de conductas maternales y protectoras les baja por completo las defensas y les prepara perfectamente para una experiencia sexual perfecta. Pero aunque no sea así ducharse antes del sexo se agradece sobre todo si no eres muy escrupuloso con tu higiene personal.
Mantén una agradable media luz. Y habla, lo mismo que la vista es el sentido por el que entran las imágenes eróticas en el cerebro masculino, el oído es el sentido femenino. Dile todo lo que te gusta y todo lo que la quieres. Si le gusta dile alguna palabra obscena. Avánzale lo que le vas a hacer. Pon tu creatividad al servicio de la palabra. Estate muy atento a su respiración, te va a ir indicando en que estado se encuentra y hasta que no la sientas bien excitada no le toques el pecho o los genitales.
Besa y acaricia todo su cuerpo y entretente en cada zona varios minutos. Un secreto: las verdaderas zonas erógenas de una mujer son las mas lejanas de su zona genital. Los pies y el cabello si los acaricias bien pueden provocarle un orgasmo para tu sorpresa y seguramente la de ella.
Entretente mucho y hasta que no la notes bien excitada no le toques el pecho. Acarícialo con suavidad, algunas mujeres lo tienen extremadamente sensible y recuerda que para la mayoría de las personas dolor y placer son incompatibles. Lame y succiona suavemente los pezones y si notas que aumente su excitación no dejes de estimularlos, continua hasta que ella te diga basta.
En este momento tiene que estar ya muy excitados y le toca el turno al clítoris, trátalo con suavidad, recuerda que es como tu glande. Usa el líquido vaginal para lubricarlo y no lo toques directamente. Pon atención a sus movimientos, estos te indicaran el ritmo que debes imprimir a la caricia. Si notas que está llegando al orgasmo no dejes de estimularla porque probablemente perderá la excitación y se sentirá muy, muy frustrada, sigue hasta que lo tenga y penetra después si ese es tu gusto en ese momento.

A algunas mujeres las gusta sentir el orgasmo con uno o dos dedos en la vagina o en el ano, haz como ella prefiera. Colócate en una postura que te sea cómoda para acceder fácilmente a su clítoris y a su vagina o ano.

Haz que su orgasmo sea memorable usando todas las partes de tu cuerpo para darle placer, manos, boca, muslos...

Lo que le gusta y cómo le gusta
Puedes aprender lo que le gusta y cómo le gusta observándola mientras se masturba, es esta una práctica poco corriente y sin embargo muy recomendable, de todas maneras si es demasiado tímida como para aceptar esto. Ahí van algunas sugerencias que la mayoría de las mujeres suelen apreciar:

Usa un vibrador en su vulva o clítoris.
Introduce algún objeto en forma de pene en su vagina mientras la acaricias.
Usa el vibrador en la zona del periné (espacio que hay entre el orificio vaginal y el ano).
Estimula el ano con tus dedos suavemente.
Tumbada de espaldas ábrele suavemente las piernas acaricia el ano y la vagina.
Busca su punto G con un dedo en la vagina.
Invéntate juegos de disfraces. A algunas mujeres esto les permite alejarse de su personalidad y expresar su sexualidad sin vergüenza.
Si deseas una penetración busca la postura que más le guste para ello. Recuerda que necesita moverse.

Penetración satisfactoria
Ahora algunas consejos para que la penetración sea tan satisfactoria para ella como para ti.
No te empeñes en que ella tenga un orgasmo con este técnica, si lo tiene normalmente bien, pero si ella prefiere la estimulación del clítoris, hazle llegar al orgasmo así y penetra inmediatamente.
Deja de preocuparte por aguantar. Libera tu cuerpo y en este momento olvídate de ella.
Si tu has tenido tu orgasmo y ella quiere tener otro, dos “truquis” uno colócala sobre tu muslo y que ella misma acabe frotando su sexo contra él. Dos estimula su clítoris suele ser cosa de segundos y por muy relajado que te hayas quedado no es un esfuerzo tan grande y merece la pena.
Con el orgasmo no acaba una buena relación sexual. Los expertos suelen decir que la respuesta sexual es circular y que necesita terminar como empezó. Ternura, cariño, reconocimiento, y sobretodo risas. La risa es la mejor compañera de viaje de una buena relación de pareja y hay que llevarla siempre en el bolso de mano.

Un buen amante
!Ah! los últimos consejos para el buen amante.
No preguntar que tal ha ido.
No pedir nota.
No hacer comparaciones.
Recordar, tierna y agradecidamente, el episodio al día siguiente, sin entrar en detalles ¡por supuesto!.