lunes, 25 de mayo de 2009

Posiciones Para Hacer el Amor

Respecto a la penetración pene-vagina, lo que constituye el coito en sí, podemos diferenciar variantes basadas fundamentalmente en la postura. El coito suele ser el desenlace del juego erótico, aunque es posible que no suceda así y que la pareja alcance el orgasmo mediante la masturbación como ya hemos visto o mediante la penetración anal, quedando totalmente satisfechos. Entre dos amantes que se complacen, cualquier postura en el coito es perfectamente normal y legítima, y la vida sexual es más agradable si la pareja experimenta.
Los miembros de la pareja deberán tener la misma curiosidad por encontrar juntos diferentes y nuevas posiciones.
Harán falta por lo menos unos doce encuentros antes de que el cuerpo de uno se habitúe al cuerpo del otro, pero encontrará posturas ideales constituye una de las grandes satisfacciones sexuales para la pareja. Para los antiguos
chinos esta búsqueda constante por la perfección en las relaciones sexuales mantenía la llama del amor y del sexo vivas
hasta el último de sus días.
Los seres humanos no siempre hicieron el amor de la misma manera, menos aun de una única forma. Para comprobarlo sólo hace falta echar una mirada a los testimonios gráficos y artísticos que se han ido dejando a lo largo de la historia.“Un personaje de ingenio debe multiplicar las clases de unión sexual”, sugiere el Kama Sutra, uno de los tantos textos orientales
misionero
dedicados al erotismo. Lejos de esta propuesta, la cultura occidental nos ha legado como
única y aconsejable la posición llamada del misionero.
Más allá de su historia, lo que condiciona a las parejas de hoy son los mandatos que trataron de imponer una posición natural o de establecer que la cantidad es lo mejor. Hay parejas que sólo utilizan para sus encuentros sexuales una única posición, con escasas variantes y juegos, lo que va creando una cierta rutina y chatura en los encuentros; incluso sin tener en cuenta que hay posturas que pueden ser más placenteras para un miembro que para el otro. Acaso sea por eso que, desde tiempos lejanos, los seres humanos vienen buscando variaciones que les permitan hacer renacer la pasión o aumentarla.

* Se supone que, en la prehistoria, la forma coital seguía el modelo de los animales (more ferarum: como las fieras): la mujer agachada y el varón penetrándola vaginalmente desde atrás. Algunos antropólogos creen que esta posición le permitía al varón avizorar la presencia de fieras o enemigos que lo acechaban. En algún momento fue reemplazada por la pareja enfrentada y hay quienes piensan que fue la mujer la que introdujo el cambio. Ambas situaciones están estupendamente graficadas en el film “La guerra del fuego” de J. J. Annaud.
Se conservan registros iconográficos del mundo antiguo que muestran como una posición habitual a la mujer sentada sobre su pareja, pero tanto los griegos como los etruscos, chinos, hindúes y la cultura mochica (o moche) del actual Perú se habían encargado de describir, ilustrar o representar, múltiples posiciones coitales y hasta las nominaban con bellos y pintorescos nombres:
* La posición del cangrejo.
* La abertura del bambú.
* La posición enlazante.
* Postura de la rueda del Kama.
* El salto del tigre, la presión del elefante y el frotamiento del jabalí.

Como decía antes: un legado de la cultura de Occidente nos ha propuesto como posición aconsejable la del varón arriba y mujer abajo, enfrentados. Vale la pena explicar algo: luego que James Cook conquistara Samoa, llegaron los misioneros anglicanos a las islas y, para su horror, verificaron que los nativos no asociaban el coito con la reproducción, ya que esta última era atribuida al espíritu totémico. Así disfrutaban muy libremente del sexo. Por otro lado vieron que la posición más usada era la de mujer arriba en cuclillas; entonces intentaron enseñarles las virtudes del coito natural que, para los misioneros, era el varón arriba y con finalidad meramente procreativa. Estos nativos, irónicamente, llamaron a este modo coital la posición del misionero (Sexualidad en la pareja).
cuclillas

misionero
En la foto anterior se ve la mujer en cuclillas aca se ve el misionero.

En cambio, son dignos de atender los poéticos consejos del Kama Sutra (siglo III de nuestra era): “Las personas deben imitar las diferentes costumbres de animales y pájaros. Estas diferentes clases de unión sexual, que se utilizan según las fantasías de cada individuo, son las que encienden el amor, la amistad y el respeto en el corazón de las mujeres.” Ubicados en el extremo opuesto a este concepto, algunos teólogos cristianos sostenían que el placer era obra del demonio y la mujer sinónimo de tentación. En los manuales de confesión del medioevo se indicaban preguntas destinadas a indagar sobre la existencia de placer en las relaciones matrimoniales y, de haberlas, eran objeto de condena. Desde estas afirmaciones, el orgasmo y el goce de la mujer eran innecesarios y pecaminosos: ellas eran meros instrumentos de los deseos del varón a quienes provocaban. A partir del Concilio Vaticano II, bajo el papado de Juan XXIII, comienzan a reconocerse las relaciones placenteras como vehículo de fortalecimiento de la unión matrimonial. Tomando en cuenta esta óptica, todas las posiciones coitales serían naturales.
La Sexología considera que, tanto dentro como fuera de la ley del matrimonio, no existen posiciones únicas, ni naturales, ni aconsejables, ni sanas, sino que son válidas todas aquellas que produzcan placer y satisfacción mutuas.
El coito sin eyaculación
Las relaciones sexuales no son meramente el orgasmo, sino también juegos, caricias, abrazos, palabras tiernas, contactos orales, masajes y variación en las posiciones, sea o no con penetración.
Besarse, acariciarse, masajearse sin ejercer ninguna presión para que él actúe, puede obrar milagros en el hombre impotente, así como existen hombres que no pueden llegar al orgasmo hay otros que simplemente eligen no hacerlo, la técnica de no eyacular ha sido practicada desde hace siglos en oriente donde un sólo hombre tenía que mantener satisfechas a varias esposas, esta técnica le permitía al hombre mantener varias relaciones sexuales, varias veces al día, talvez con todas sus mujeres, experimentando orgasmos y eyaculando solamente en el último coito del día.
Los hombres que emplean esta técnica afirman que favorecen su bienestar y vitalidad durante todo el día.
Esta técnica de control no es sencilla y exige mucho tiempo de entrenamiento para no entrar en una espiral de auto represión.
Para los antiguos chinos hacer el amor era arte, sus libros de alcoba son sexualmente explícitos, prácticos y poéticos.
Es bastante fácil pensar, aunque equivocadamente, que la trasparencia y la divulgación sexual ha sido una invención occidental, solamente es un fenómeno aparecido en el siglo XX, que súbitamente y de forma milagrosa a abierto los ojos del mundo civilizado.
Lo que a menudo se olvida es que 3500 años antes de la llamada revolución sexual, existió en China una civilización caracterizada entre otras cosas, por una actitud notable y sofisticada hacia el sexo.
Orgasmos

Es común escuchar que las mujeres prefieren ir arriba, porque eso las excita y les permite llegar al orgasmo con más facilidad: probablemente en esta posición logren mayor frotamiento de la región clitoridiana y, teniendo más movilidad, regulan su excitación. Se aconseja la postura de la mujer arriba para facilitar el orgasmo femenino. El varón también se ve beneficiado por esta posición debido a que, en general, puede retener mejor su eyaculación, aumentando su eficacia si la mujer se mueve con lentitud.

El orgasmo más rápido para el varón es, habitualmente, cuando él está arriba y la mujer mantiene las piernas cerradas o cuando media un estímulo manual adicional de ella en la base del pene y el escroto, durante la penetración. En la mujer, también la estimulación manual -de ella misma o del compañero- durante el coito, acelera la respuesta orgásmica; en este último caso, la posición del misionero no es la más cómoda.

De cualquier modo, tanto para acelerar un orgasmo como para retardarlo, es importante conocer que las variantes de ritmo, la intensidad del bombeo, el tipo de movimientos o los cambios de posiciones, permiten ejercer un control más eficiente sobre el momento del orgasmo masculino.

En cuanto a posiciones que favorezcan la estimulación del Punto G ya las he desarrollado en dos artículos sobre el tema que podrán encontrar en esta misma sección (Educación sexual).

Existen posiciones que pueden resultar dolorosas o traumáticas para quienes la practican. Recuerdo un paciente que planteaba: “tuve relaciones con mi mujer arriba, ella hizo un movimiento y sentí dolor en el pene; ahora noto además que se me dobló”.
Este tipo de consecuencias no se las atribuyo tanto a determinadas posturas sino al intento por concretar ciertas
proezas y acrobacias y a la realización de movimientos bruscos
(p. ej.: ella desde arriba tirando su cuerpo hacia atrás).
Algunas mujeres pueden padecer dolor cuando colocan sus piernas en los hombros de su compañero para que éste las penetre.

En este caso la explicación radicaría en el hecho de que la punta del pene puede hacer contacto con el cuello uterino. Pero también podemos destacar una a favor de esta posición: con la mujer bien lubricada permite la introducción del pene semierecto y esto ayuda en aquellos que no logran una completa rigidez por padecer algún grado de impotencia.
Cada persona deberá ir explorando y experimentando en qué posición disfruta más, en cuál consigue mejor control eyaculatorio o una facilitación del orgasmo. Hay tantas posiciones como el encuentro de los cuerpos lo permita. Anímense a vivenciarlas.

Hay que entender que también en el tema de las posiciones y los roles, el tiempo ha ido produciendo cambios; es buen momento para que también el nuevo varón se vaya animando a cambiar. Cuando lo haga nos recordará esos versículos que nos cita Vatsyáyána: “un hombre que ponga en práctica todas las artes de los sesenta y cuatro medios indicados tiene asegurado el goce de la mujer de mejores cualidades, y será respetado y admirado por su propia esposa, las esposas de los demás y las cortesanas”
La alegría del sexo

Estudiar la forma de amar de los chinos puede ser tan gratificante como reveladora, aunque la filosofía sobre la que está basada resulta bastante extraña para los oídos occidentales, subyacen en la mística y en el folclore, son los principios del sentido común que revelan una profunda y equilibrada comprensión de la naturaleza humana, pero además quizá lo más importante es que la forma china de amar subraya la alegría del sexo recalcando una y otra vez que se trata de un arte que debe ser dominado por ambas partes en beneficio de la satisfacción mutua.

En este sentido tiene al menos mucho que ofrecer a la pareja del mundo occidental, explore su propia sexualidad como lo hicieron las parejas orientales de los tiempos antiguos.Gran parte de la sabiduría acumulada por los taoístas fue recopilada en los libros de alcoba, estos libros eran tan ingenuos en sus ilustraciones como comprensivos en el tratamiento de los temas, a los ojos occidentales estos libros podrían pasar por pornográficos, para los chinos sin embargo se trataba simplemente de recetas para vivir y ser consultadas con la misma frecuencia, casi de la misma forma que se tratara de un libro de recetas de cocina.

El lenguaje de estos libros de alcoba es algo barroco y florido, lo cual no basta para que podamos aprender muchas cosas de las enseñanzas taoístas e incorporarlas a nuestra forma habitual de hacer el amor, no obstante no necesitamos tomar todas las enseñanzas literalmente, es evidente que no hay ninguna evidencia médica que sirva para apoyar la teoría taoísta de una trasferencia física de energía durante el coito, y tampoco que la eyaculación sea físicamente agotadora una vez que la fase de resolución ha pasado.

Del mismo modo es igualmente erróneo pensar que el orgasmo es absolutamente esencial durante la relación del acto sexual, es perfectamente posible disfrutar de los cuerpos sin llegar al clímax, o ciertamente sin que exista la penetración, ambos son dimensiones importantes del acto sexual, pero de ninguna manera los fundamentales para los taoístas, el arte del amor posee una profunda significación que va mucho mas allá de la necesidad de producir hijos, en esta filosofía se haya implícita la concepción de una buena relación sexual que es esencial para ambos miembros de la pareja si desean vivir una vida larga y feliz.
El taoísta ha evolucionado desde la comprensión básica de que hacer el amor es agradable, hasta la concepción de placer como la esencia misma del sexo.

Una sociedad ilustrada

Los libros de alcoba taoístas exhibían una actitud notablemente liberada hacia la mayoría de las formas de actividad sexual, aunque las desviaciones del coito convencional entre hombre y mujer eran desalentadas invariablemente por razones filosóficas.

El sadomasoquismo brillaba por su ausencia en estos libros, ya que los chinos creían que rodeados casi por completo por el salvajismo de la vida cotidiana, la violencia no tenía cabida en el dormitorio.

El cunnilingus y la felación eran activamente alentados como medios de elevar el espíritu Yang-Yang a su máxima potencia.La masturbación era desaprobada, considerada absurda sobre la base de que se desperdiciaba la preciosa energía Yang-Yang, las poluciones nocturnas también preocupaban a los maestros taoístas, pues temían que estuviesen provocadas por espíritus femeninos dedicados a agotar la energía Yang del hombre.

El coito anal.
Estaba permitido en la medida en que no se perdiera del todo la esencia Yang, se le consideraba una fuente inferior de energía Yang.

Aparatos eróticos

Los complementos sexuales eran considerados como muy beneficiosos en la medida en que no causaran daño físico a ninguno de los miembros integrantes de la pareja.

El beso

Era apreciado como una arte muy importante del acto amoroso, pero era desaprobado en público

La pornografía

Simplemente no se reconocía, los maestros taoístas no consideraban en absoluto que las ilustraciones de sus libros fuesen imágenes pornográficas, su propósito fundamental era excitar a los lectores para que participaran de los placeres del lecho.

La homosexualidad

Estaba permitida en ambos sexos, aunque era considerada de una manera improductiva ya que daba como resultado la integración de dos fuerzas iguales y no opuestas.

La bisexualidad

También estaba aceptada aunque se creía que los bisexuales que tenían hijos, tenían una gran posibilidad de que estos se convirtieran en hermafroditas.

Relaciones sexuales más felices y saludables

El apareamiento de las cigarras

La dama Yang yace boca abajo en el lecho con la pierna derecha elevada, la pierna izquierda extendida y su hondonada dorada apuntando hacia arriba, el señor Yang se coloca detrás de ella y entierra su poste de dragón celestial profundamente en el jarrón receptivo
Si bien a un nivel filosófico hacer el amor era un acto sagrado, en términos más realistas era una lucha entre los dos sexos, era también una especie de batalla de alcoba en la que agresiva fuerza del hombre buscaba someter a la fuerza pasiva pero igualmente poderosa de la mujer, pero así a pesar del sexismo implícito en algunas de sus enseñanzas el taoísmo es "satisfacción".

Sin llegar a comprender realmente porque los filósofos taoístas sabían instintivamente que las relaciones sexuales felices y saludables entre hombre y mujer estaban destinadas a beneficiar a ambos, en sus libros de alcoba buscaron establecer este principio de forma más clara y concisa posible, a la vez que suministraron claras instrucciones sobre como podía llevarse esta teoría a la práctica.

El lenguaje chino del amor

Definiciones:

Coito: Las nubes y la lluvia, La niebla y la lluvia, Deleite en el lecho, La montaña Wu, Orgasmo, Estallido de las nubes, El gran tifón,
Órgano masculino: Pico viril, Tronco de jade, Tallo, Raíz, Tronco de coral, Poste del dragón celestial, Cabeza de tortuga, Pájaro rojo, Hongo turgente, Morral secreto, Escroto
Órgano femenino: Pabellón o puente de jade, Puerta bermellón o cinabria, Capullo de peonía abierto, Lotus dorado, Jarrón receptivo, Puerta de coral, Campo mágico, Perla en el peldaño de jade, clítoris, Terraza preciosa, área del clítoris, Hondonada dorada, la grieta entre los labios vaginales, Vestíbulo de examinación, labios internos.

Los chinos estaban convencidos de que la causa más común de impotencia era retirarse a la habitación con un malestar de ánimo, el ánimo para el amor, el más antiguo tratado sexual conocido fue escrito por Huang Ti, el emperador amarillo, unos 2500 años (A. de J.), fue escrito en forma de preguntas y repuestas.
Cuando el emperador amarillo preguntaba a su diosa e instructora, la dama sabía como podía inducirse el ánimo adecuado para hacer el amor, ella le aconsejaba seguir los 5 humores naturales de la mujer:

* El primer humor natural era estar relajado y mostrarse recatado.
* El segundo, ser generoso de espíritu.
* El tercero, controlar la respiración.
* El cuarto, tener el cuerpo sereno.
* El quinto humor, un deseo de soledad producido por sentimientos de felicidad.

Era la única excusa legítima que un hombre podía ofrecer ante el fracaso de su Tronco Jade por alcanzar la erección.

El humor de la mujer, la dama sabia aconsejaba al emperador que se guiará por las 5 respuestas de la mujer:

* Primera: Cuando ella se sonrojaba el debía acercarse.
* Segunda: Cuando sus pezones se erguían y gotas de traspiración aparecían en su nariz, el sabía que sus avances eran bien recibidos.
* Tercera: Cuando la boca de ella se abría, su respiración se aceleraba y sus manos temblaban, el debían tomarlos como signos de que debía seguir adelante.
* Cuarta: Cuando su hondonada dorada estaba muy lubricada, el debía permitirse correrse con la corriente.
* Quinta: Cuando los muslos de ella se relajaban y perdían aparentemente toda fuerza, el debía hacer una pausa antes de reiniciar el ataque.

La estimulación erótica previa

En el caso de un compañero nuevo e inexperto, el maestro Tung Hsuan aconsejaba ternura, consideración y una exploración contenida acompañadas de suaves caricias, palabras tranquilizadoras y besos tiernos, de este modo el prometió que se desplegarían mil encantos y se olvidarían cientos de pesares.

Después de estos abrazos iniciales se llega a las caricias más intimas, la mujer acariciando el tronco de jade, y el haciendo que su propia esencia Yang fluyera en el proceso, el hombre debía permitir que su tronco jade rondase la puerta de cinabrio, mientras besaba a la mujer y miraba la hondonada dorada, debía acariciar sus pechos y estomago mientras permitía que su pico masculino revoloteara sobre los flancos del vestíbulo de examinación y acariciara la terraza preciosa y si fuese necesario, el debía besar y lamer la perla del escalón de jade para asegurarse de que las esencias Yang estaban claramente estimuladas antes de las nubes y la lluvia.

La estocada del tronco de jade

Entre los sistemas de acción posible que el hombre puede elegir al principio, se encuentran:

* Sumergirse en el pabellón de jade con un movimiento de sierra, como si abriese una ostra.
* Empujar hacia arriba contra el valle dorado, abriendo la roca para que esta revele su precioso contenido.
* Moler el tronco de jade contra la terraza preciosa como si se tratase de una mano de almirez moliendo dentro de un mortero.
* Mover lentamente el pico Yang al mismo ritmo de la brisa.
* Introducir la lanza viril a través del campo precioso y hacia el valle lejano que se extiende debajo.
* Cuando el Yang es fiero, golpear la grieta de cinabrio como dos grandes piedras que chocan entre si.

Cuando la penetración ha sido completada con éxito se aconsejaba:

* Girar la raíz penetrante de jade a derecha e izquierda como si fuera un guerrero que carga a través de las filas enemigas

El Bambú Erguido
La dama Yang está de pie y apoya un pie en el borde del lecho, el señor Yang se coloca delante de ella y penetra lentamente su lotus dorado con su tronco de coral, los bambúes erguidos se inclinan como si los meciera el viento y la pareja se tiende para disfrutar de la delicia del lecho

Permitir que el pico viril se comporte como un caballo que brinca en la corriente hacia arriba primero y hacia abajo después.

* Flotar y hundirse como un pato en el lago, picotear como un gorrión en la superficie y luego en las profundidades.
* Moverse lentamente como una serpiente que entra en su cueva.
* Moverse rápidamente como una rata cazada en su madriguera.
* Revolotear como un águila bajando en picado sobre su presa, moverse majestuosamente como una gran vela atrapada en el viento.
* Cuando el pabellón de jade se haya bien lubricado para que el hombre pueda penetrar aun mas, moverse a derecha e izquierda con movimientos circulares, alterando las profundas embestidas con las caricias superficiales.

El Mono Oscilante
El señor Yang se sienta en una silla y la dama Yang se acomoda sobre su regazo, ella desliza su terraza preciosa sobre el pájaro rojo y cuando aumenta la excitación se empala en el.


Prolongar el PLACER

La creencia taoísta de que un hombre conserve su esencia Yang el mayor tiempo posible mientras provoca un estallido en las nubes en su compañera, suponía una pesada carga para la actuación sexual masculina, Tung Hsuan escribió que retirarse del campo de batalla en un estado de miserable tumescencia significaba que el espíritu Yang había derrotado al espíritu Yang.

Para disipar las 100 ansiedades del nervioso amante masculino, el aconsejaba una penetración rápida con muchos movimientos a derecha e izquierda para confundir al enemigo, luego cuando se acercaba el último momento recomendaba cerrar los ojos y concentrar sus pensamientos, presionar la lengua contra el paladar, doblar la espalda y estirar el cuello, a continuación debía abrir las ventanas de la nariz cuadrando la espalda y tomando aliento para impedir la eyaculación, de este modo hacer que la esencia Yang se dirigiera hacia adentro.

Una variación de este mismo tema, narrada en el libro de alcoba en cuestiones importantes de la alcoba del jade, consistía en apretarse con el dedo entre el escroto y el ano mientras se inhalaba profundamente y se rechinaban los dientes sin lanzar el aire, si esto se hacía en el preciso momento del orgasmo, se alcanzaría el clímax pero sin eyaculación.
Posiciones de los libros de alcoba
El Tigre en la Selva
La dama Yang se arrodilla e inclina la cabeza sobre sus manos, el señor Yang inserta su hongo turgente dentro de la puerta bermellón y empuja vigorosamente 100 veces.

En su adaptación al siglo XX de los antiguos libros de alcoba, el erudito chino Yeh Te Hui dice: Las variaciones existentes durante el acto amoroso distingue al hombre de los animales, al hombre instruido del ignorante, librar las batallas sexuales con la misma escasa sofisticación que dos jinetes que cargan mutuamente es tan insípido como el sabor de la cera, tan aburrido como el sabor del arroz seco.

Aunque las teorías fundamentales del taoísmo sugerían que era preferible que lord Yang montase siempre a Ladi Yang desde arriba y a pesar del hecho de que las variaciones de la posición del misionero siguen siendo todavía las más populares, los maestros taoísta nunca dudaron en exaltar las virtudes de adoptar poses más audaces para la realización del acto amoroso.

Cuatro posiciones básicas

El maestro Tung Hsuan comenzaba por citar 4 posiciones básicas:

1. El abrazo profundo.
2. Las agallas abiertas del pez.
3. El cuerno del unicornio.
4. Las ropas de cama revueltas.

Tung Hsuan supuso que eran tan bien conocidas, que no se molestó en elaborar ninguna otra.

Sus equivalentes occidentales son respectivamente:

1. El misionero.
2. La mujer arriba.
3. La penetración posterior.
4. Codo a codo.

Continua describiendo 30 posiciones mucho más avanzadas, cada una de las cuales lleva un nombre exótico, tal como las de: la gaviota en el borde el risco y también el mono balanceándose en una rama, a diferencia de sus homólogos hindúes del kamasutra, la inmensa mayoría de estas posiciones estaban al alcance de cualquier mortal, sin embargo fueron las posturas originales del emperador amarillo extraídas de sus conversaciones con la dama sabia, las que realmente establecieron el modelo sobre el que se basaron todas las enseñanzas posteriores.

Estas posiciones son fascinantes, no sólo por la forma en las que están descritas sino también porque ofrecen una excelente guía práctica para la pareja occidental que busca algo diferente.
Ayudas sexuales

En los libros de alcoba taoístas aparecen numerosas recetas destinadas a mejorar el rendimiento sexual, una de las más famosas es la droga de la gallina calva, llamada así porque un personaje de la época alimento accidentalmente con ella a su gallo joven, el apetito sexual del gallo se volvió tan voraz que picoteaba la cabeza de las infortunadas gallinas mientras las montaba.
Entre las ayudas mecánicas de uso común se encontraba una variante de anillo del pene, un círculo de jade o de marfil que se colocaba alrededor del miembro masculino y que se mantenía con una banda de seda al igual que su equivalente occidental.

El pelo de cabra se creía que ayudaba a mantener la erección y actuaba como estimulante del clítoris, otras ayudas sexuales citadas eran: las campanas tintineantes, que eran pequeñas bolas de metal insertadas debajo del prepucio para aumentar las dimensiones del pene, y la campana birmana, un par de bolas huecas colocadas en la vagina y destinadas a provocar sensaciones erótica cuando eran acompañadas por los movimientos de las caderas.

* Rodolfo, 46 años: ¿Puede ser que la gente haga desahogo con la parte oral?¿Es vicioso o no?
* Edmundo, 45 años: Mi pareja se niega al coito oral por temor a la contaminación. ¿Es posible?
* Raúl, 27 años: ¿Qué problemas puede traer a la larga la práctica oral mutua?
* Luis, 28 años: ¿Qué peligros hay de contraer enfermedades infecciosas en la boca o en la garganta a causa del coito oral?
* Berta, 35 años: Mi marido insiste en practicar el sexo oral y a mí no me gusta. Quiero saber si es una dificultad mía o si esto no está bien.
* Margarita, 38 años: ¿Por qué se dice que muchas mujeres que tienen problemas en conseguir el orgasmo con varones, sí lo logran en vínculos homosexuales?
* Lito, 21 años: ¿La fellatio es cuando un hombre le besa el pene a otro?

La fellatio o felación es una palabra que relacio­na la estimulación del pene por la boca de la pareja (sea mujer o varón).

Las preguntas de Raúl, Rodolfo, Edmundo y Luis pueden responderse en forma conjunta. No es habitual que la práctica de las relaciones orales-genitales produzcan problemas o infecciones de la cavidad oral. De todas maneras, a quienes esto les preocupa pueden higienizarse luego del contacto, con cualquier solución bucal antiséptica pero, en sentido estricto, aun un beso común, boca a boca, produce un masivo intercambio de gérmenes y levaduras, amén de altas dosis de amor, afecto y erotismo.
Aunque, si hubiera un herpes podría haber contagio; lo mismo ocurre con la sífilis (chancro oral). La ingesta de semen conlleva riesgo cuando el varón que lo emite estuviera contagiado de HIV o hepatitis. También existe riesgo, destacan algunos investigadores, si la mujer tiene restos de sangre menstrual en su vagina estando infectada.

Los juegos orales son parte de la vida sexual del 80% de las parejas, y que nada tienen de vicioso. De todos modos, para considerarse sexualmente feliz, no es obligatorio efectuar estos contactos con asiduidad y muchas mujeres o varones pueden no incluirlo, por no encontrarlos especialmente placenteros, sin que por esto tengan que verse disminuidos. El equilibrio de una pareja implica respetar los deseos del otro, pero también sería necesario preguntarse si negarse cerradamente ante un pedido del compañero o la compañera, no constituye un conflicto de la pareja.

* Inés, 27 años: ¿Es normal que a la mujer le disguste en las primeras veces el sexo oral?

Como toda primera experiencia sexual, puede no comportar altos grados de satisfacción, a posteriori, la mayoría de las mujeres lo viven con gran intensidad y placer. Tal es así que, efectivamente, algunas que han tenido dificultades en conseguir el orgasmo con varones lo logran en una relación homosexual, debido a que la compañera las estimula oral­mente -no habiendo urgencia para la penetración- durante un lapso prolongado de tiempo. Obvio es decir que lo mismo puede lograrse, en una relación heterosexual, si el varón la besa en la vulva y en el clítoris con ganas, sapiencia y delectación.
Dicen ellos y ellas....
Ellos dicen (textualmente):

* Ella lo hace de manera mecánica
* Es el viejo “chup-chup”
* No le pone pasión
* Me raspa con los dientes
* No se traga el semen
* Siempre me dice que le da asco
* Me encanta cuando me pasa la lengua por el escroto, la base, los costados, recorre toda la cancha
* Me fascina porque lo hace con variaciones

Ellas dicen (al pie de la letra):

* No me gusta que esté sin lavarse, con olor a vestuario
* Me duele cuando lo hace de manera bruta
* Me encanta cuando me besa suavemente por todo el clítoris y los labios
* Me da bronca que nunca se baje a besarme porque dice que huelo fuerte
* Siempre me dice que le da asco
* Me da un goce sublime, casi intolerable, cuando recorre toda mi zona de la vulva y el clítoris, haciéndola larga, sin apresurarse a ponerla
* Me gustaría tragarme el semen, pero me da miedo contagiarme algo
* Cuando recorre mis genitales con su lengua, me hace oír campanitas..

* Débora, 31 años: ¿Es realmente más fácil alcanzar el orgas­mo por la estimulación con el cunnillingus?

En las experiencias realizadas se demostró que, en algunas mujeres, la intensidad orgásmica era mayor utilizando vibrador o estimulación oral o manual que con la penetración exclusivamente. Aún así, hay que destacar que muchas mujeres alcanzan los niveles más satisfactorios e intensos de orgasmo por la penetración.
No hay una sola forma, una exclusiva vía para el goce, un único camino para el placer, y para aquellas personas para las cuales el sexo oral comporta altos niveles de erotismo y pasión que disfruten del amor, de la excitación y la voluptuosidad sin ataduras, en plenitud.